Si se aprueba el proyecto con esos artículos, se podrán exteriorizar dólares no declarados.

Algunas pymes habían pedido ese mecanismo para paliar las trabas a importaciones. Por otro lado, se suma a inmuebles usados como posible destino, algo poco habitual

 

El Gobierno envió este jueves al Congreso el Proyecto de Presupuesto para 2023 donde se incluyeron dos artículos que, en caso de aprobarse, implementarán un blanqueo destinado a la importaciones de insumos y bienes de capital para la industria y también ampliarán el blanqueo vigente con destino a la construcción a los inmuebles usados, que hasta el momento estaban excluidos.

 

El proyecto girado por el Gobierno está firmado por el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Juan Manzur y el ministro de Economía, Sergio Massa. En los fundamentos, el oficialismo señala que el “presupuesto que se presenta propende a la estabilidad macroeconómica, a la recomposición del poder adquisitivo de los ingresos y al fortalecimiento del mercado interno”.

 

Los fondos blanqueados deberán depositarse en una cuenta especial: Cuenta Especial de Depósito y Cancelación para la Inversión y Producción Argentina y podrán usarse solo para el giro de divisas por el pago de importaciones.

 

En el artículo 72 del proyecto se incluyó un mecanismo que permitirá a las empresas un blanqueo de dinero no declarado para el caso que deba ser destinado al pago de importaciones, un pedido que realizaron cámaras empresariales al Gobierno la semana pasada. Este artículo se incluirá dentro de la Ley de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda (Nº 27.679), que fue promulgada en agosto pasado y extendió por un año el Régimen de Blanqueo para la Construcción.

 

El blanqueo previsto permite a las empresas e individuos “declarar de manera voluntaria” ante la AFIP la tenencia de moneda extranjera en el país y en el exterior desde la entrada en vigencia del régimen y hasta transcurrido el plazo de 360 días corridos.

 

Los fondos blanqueados deberán depositarse en una cuenta especial: Cuenta Especial de Depósito y Cancelación para la Inversión y Producción Argentina (CEPRO.Ar) y podrán usarse solo para el giro de divisas por el pago de importaciones para consumo, incluidos servicios, destinados a procesos productivos. En ese caso, no se aplicará el actual esquema de AFIP para importaciones, si no que el organismo tendrá que implementar un esquema específico de Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI) para estos giros.

 

El impuesto especial que se establecerá sobre el dinero blanqueado (se tomará su valor en pesos al momento de ingreso a la cuenta especial al tipo de cambio comprador del Banco Nación) será de 5% si se ingresa dentro de los 90 días de vigencia; 10% en los 90 días siguientes; y 20% en los 180 días restantes. Del blanqueo quedarán exento el dinero provenientes de delitos como lavado de activos y financiación del terrorismo.

 

Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) venían solicitando hace tiempo que las obras usadas ingresaran en el blanqueo en un momento de muy baja actividad para el sector
Si bien este blanqueo había sido pedido por la Confederación General Empresaria (CGERA), otras entidades del sector no se mostraron muy de acuerdo y mantienen su postura de que el Gobierno priorice el acceso a las divisas para insumos y bienes de capital para la producción.

 

“Es un blanqueo productivo que se venía pidiendo para pagar importaciones de bienes y servicios afectados a procesos productivo. Puede ser positivo, pero el riesgo es que empieza a haber un blanqueo para cada actividad. En ese caso, habría que hacer un blanqueo general para todos sin beneficiar a determinadas actividades o rubros. Puede ser positivo para obtener divisas pero es negativo para la recaudación porque se espera que luego salgan otros blanqueos generales. Como parche puede ser útil, pero no a largo plazo”, explicó el tributarista Sebastián Domínguez, de SDC Asesores Tributarios.

 

“Recibimos con mucha satisfacción la inclusión de la propuesta de CGERA en el artículo 72. Seguramente venían conversando el ministro de Economía, Sergio Massa, y los funcionarios que lo redactaron, pero CGERA había puesto mucho énfasis en la necesidad de colaborar con la escasez de divisas y poder blanquear esos dólares que están en poder de empresas y empresarios”, manifestó Marcelo Fernández, presidente de la entidad. Y convocó a los dirigentes de la oposición a que acompañen la iniciativa “como política de Estado para que no se frene la recuperación de la industria”.

 

Blanqueo para la compra de inmuebles usados

Por otro lado, se incluyó otro artículo donde se amplía el destino de los fondos que ingresen dentro del marco del blanqueo para la construcción ya vigentes. Con la aprobación del Presupuesto, ese dinero se podrá destinar también a las viviendas usadas, ya sea para vivienda familiar o para destinar al alquiler por un plazo de 10 años.

 

El inmueble usado deberá tener destino exclusivo a casa-habitación del declarante de los fondos y su familia o por un plazo no inferior a 10 años al alquiler (también con destino exclusivo a casa-habitación). En ambos casos, su valor de adquisición deberá resultar igual o inferior a dos veces el importe previsto como mínimo no imponible para Bienes Personales. Hoy ese monto es de $30 millones para 2021 pero no se sabe aun el mínimo para 2022 (que podría tener una variación de 60% de acuerdo al IPC).

 

Esto va a dar un gran movimiento al blanqueo y será un gran cambio. Al incluir inmuebles para el alquiler se reactiva el mercado locativo, donde se necesita una solución urgente (Bennazar)
“Es muy importante este cambio porque hay gente que quiere blanquear para comprar un inmueble para vivir y las obras en construcción no ofrecen tantas opciones y hay que esperar su finalización. Es una buena opción. Ahora, podría darse el caso de alguien que esté viviendo en su departamento propio y compre otro usado para mudarse. Así como está redactado, alguien se puede mudar y al año venderlo, no hay un tiempo determinado”, explicó el tributarista.

 

Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) venían solicitando hace tiempo que las obras usadas ingresaran en el blanqueo en un momento de muy baja actividad para el sector. Sin embargo, no estaban al tanto de la inclusión de este artículo en el proyecto de Presupuesto.

 

“Esto va a dar un gran movimiento al blanqueo y será un gran cambio. Al incluir inmuebles para el alquiler se reactiva el mercado locativo, donde se necesita una solución urgente. Esto representa el 90% del mercado inmobiliario y hoy casi no hay inmuebles para el alquiler”, explicó a Infobae Alejandro Bennazar, titular de la CIA.

 

“Sin dudas, se trata de algo sumamente positivo, que va en línea con lo que veníamos solicitando desde el Colegio Profesional Inmobiliario de la Ciudad. Permitir el blanqueo de capitales para la adquisición de departamentos usados tanto para vivienda final como para alquiler servirá para revitalizar el mercado. Celebramos que haya sido incluido en el Presupuesto y pedimos a los legisladores que la iniciativa pueda efectivizarse”, coincidió Marta Liotto, titular del Colegio Profesional inmobiliario (CPI) porteño.