“Dirijo a las partes implicadas un llamado para que se ponga fin a la espiral de odio y de violencia”, dijo el pontífice. Ayer, en un sangriento atentado con armas, cuchillos y hachas, dos palestinos mataron a cuatro rabinos.

 

El Papa condenó hoy ante la multitud reunida durante la audiencia general de los miércoles en la plaza de San Pedro “los episodios de inaceptable violencia” ocurridos en Jerusalén, que “no respetan ni los lugares de culto”.

En la audiencia general de los miércoles, Francisco dijo: “Aseguro una particular oración por todas las víctimas de tan dramática situación y por cuantos más sufren las consecuencias”.

“Desde lo profundo del corazón, dirijo a las partes implicadas un llamado para que se ponga fin a la espiral de odio y de violencia y se adopten las decisiones valientes necesarias para la reconciliación y la paz. Construir la paz es difícil, pero vivir sin paz es un tormento”, concluyó el papa Bergoglio.

Los analistas consideran que la cadena de atentados palestinos y de los colonos ultras judíos, estimula el inicio de la llamada Tercera Intifada o insurrección contra los ocupantes israelíes.