La petrolera YPF confirmó el último sábado un aumento del 1% en los combustibles de todo el país. Se trata del segundo incremento en una semana, lo que tendrá sin dudas un impacto en el proceso inflacionario.

Fuentes de la compañía estatal han declarado que sus competidoras privadas habían aplicado una suba mayor en sus precios, por lo que este nuevo ajuste la pondría en igualdad de condiciones. También influyó el incremento (de entre 5 y 7%) dispuesto por el Gobierno en el valor de los biocombustibles.

 

En este escenario, el ministro de Energía, Javier Iguacel, declaró tras la última suba (que fue del 5%) que “les dije a los señores de YPF que juzguen y pongan el precio que corresponda. Y ellos pusieron el precio de combustible teniendo en cuenta cuidar a sus clientes y seguir invirtiendo para desarrollar el enorme potencial que tenemos”. Y recordó que la Argentina “tiene la nafta más barata de la región” y precisó que “en Uruguay está a 45 pesos el litro, en Brasil 38 pesos, en Chile entre 40 y 45 pesos; en el mundo es más cara”.

 

De este modo, en la ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta Súper pasó a costar $28.11, el de Infinia se ubicó en $33.53; al tiempo que el Diesel 500 subió a $24.44 y el Infinia Diesel avanzó a $29.30.