Christine Lagarde, la titular del Fondo Monetario Internacional confirmó que esta semana vendrá a la Argentina para participar de la primera reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del Grupo de los 20 (G-20).

La reunión tiene previsto realizarse entre el 17 y el 20 de este mes, y que tiene previsto reunirse el próximo viernes con el presidente Mauricio Macri, además de con funcionarios como el presidente del Banco Central Federico Sturzenegger y el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, entre otros. El jueves, día de su arribo al país, brindará una conferencia en la Universidad Di Tella Lagarde sobre “La Argentina y las perspectivas de la economía global”.

 

Según se confirmó oficialmente, el objetivo del viaje de la titular del organismo financiero internacional, que llegará acompañada por elpPrimer Subdirector Gerente del FMI David Lipton, es “entrevistarse con autoridades Argentinas, representantes del sector privado y del mundo académico”. Además de reunirse con el Presidente y otros funcionarios, participará de reuniones de ministros de Economía y directores de Bancos Centrales, preparatorias de la cumbre presidencial del G20.

 

El último titular del Fondo que visitó nuestro país fue Dominique Strauss-Kahn, en ocasión de la asunción de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner de 2007, ya con la relación muy deteriorada. En 2003 también había llegado Horst Köhler, con un Néstor Kirchner que hacía muy poco había asumido la presidencia. En aquél entonces el FMI quería firmar un acuerdo de largo plazo pero el gobierno peronista se resistía, por lo que finalmente se acordó una reprogramación de vencimientos por unos 12.500 millones de dólares a lo largo de tres años, sin incluir algunos pedidos del organismo financiero tales como aumento de tarifas de servicios ni compensación al sistema financiero por la devaluación de 2002. En enero de 2006, Kirchner pudo cancelar la deuda de 9810 millones de dólares que nuestro país poseía con el FMI.

 

La visita de Lagarde a nuestro país se produce luego de la llegada de por lo menos dos misiones revisoras de cuentas del organismo, pero será estrictamente de carácter protocolar ya que nuestro país no tiene deudas con el Fondo.

 

En su última actualización, el FMI proyectó que la Argentina crecerá un 2,5% en 2018 (más pesimista que la estimación oficial de 3,5% y que el promedio de las consultoras, que aguardan un 3,2%), y estuni que el año pasado terminó con un crecimiento económico de 2,8%.

 

Poco antes del Foro de Davos, en enero de este año, Lagarde presentó la actualización del Panorama Económico Mundial en la que destacó “un aumento preocupante de la deuda de varios países y debemos estar atentos”. Luego añadió que “los dirigentes políticos y las autoridades nacionales deben ser conscientes de que este ímpetu económico es fruto de una confluencia de factores con pocas probabilidades de durar mucho”, alertando la necesidad de avanzar en reformas estructurales.

 

En el último documento dado a conocer el año pasado por el FMI sobre nuestro país se manifiesta preocupación por la inflación, se advierte sobre el alto porcentaje de deuda externa denominada en moneda extranjera y se alerta acerca de que “un shock en el tipo de cambio implica una gran vulnerabilidad”. En ese contexto, recomendó al Gobierno argentino acelerar el ajuste fiscal, incluyendo rebajas de salarios, jubilaciones y planes sociales.