El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva se entregó y va rumbo al aeropuerto, dónde será trasladado a la prisión de Curitiba.

Previamente intentó salir del edificio del sindicato de metalúrgicos en el que está recluido desde el pasado jueves, y entregarse a las autoridades para cumplir con la detención dictada por el juez Sergio Moro. La multitud que estaba fuera del edificio impidió que pueda salir del mismo.

 

Sus seguidores estaban detrás de una valla que no permitía que salga el auto que lo tendría que haber transportartado, por lo que Lula volvió al edificio luego de un par de intentos fallidos. Pese a ello, Lula afirmó que va “a cumplir la orden” de cárcel y “cada uno de ustedes se trasformará en un Lula”.

 

“Soy un ciudadano indignado” y “tengo convicciones. Soy el único ser humano imputado por un departamento que no es mío”, afirmó.

 

“El golpe de estado comienza con Dilma (Rousseff) y termina con un acción para evitar que sea presidente”, agregó.

 

Lula aseguró que soñó que “era posible disminuir la mortalidad infantil” y aclaró que no está “contra el Lava Jato”. Es “el momento de mayor indignación que pueda vivir un ser humano”, remarcó.