Se utilizarán las tecnologías láser y de impresión 3D. La red de voluntarios y voluntarias apelan a la solidaridad de la sociedad y proveedores industriales para que donen materia prima.

Del proyecto participa la Secretaría de Hábitat Social del Ministerio de Vivienda, Tierras y Hábitat en conjunto con organismos e instituciones del sector público y privado.

 

La iniciativa surge debido a la gran demanda que hay actualmente de insumos de protección de seguridad para el sector sanitario.

 

En este sentido, la bioingeniera riojana María Noel Oliva, especialista en tecnologías de impresión 3D para el desarrollo de aplicaciones médicas, solicitó colaboración para la confección de un prototipo de máscaras y mamelucos de protección sanitaria, tras lo cual se conformó inmediatamente un grupo de trabajo voluntario.

 

Luego de definirse el prototipo a replicarse y los materiales que se emplearán, la amplia red de trabajo de voluntarios y voluntarias, en la que se encuentra la arquitecta y subsecretaria de Hábitat de la provincia, Paula Garello junto a su equipo, solicita la colaboración de la comunidad y proveedores mayoristas para la facilitación de la materia prima que se utilizará en la fabricación de los productos.

 

El prototipo de máscara que se escogió es la máscara pantalla de acetato, debido a que este sistema brinda mayor cobertura de protección al rostro -mayor que el sólo uso del barbijo y las gafas-.

 

Este producto está pensado para soportar un proceso de desinfección químico, necesario para el trabajo hospitalario al que se ve sometido, y se fabrica a través de cortadoras planas de láser y el sistema de impresión 3D.

 

Distintos organismos e instituciones de los sectores público y privado están aportando a este proyecto que apuesta por unir fuerzas y conocimientos, además de diferentes materiales e impresoras 3D para intentar aportar artículos útiles a las y los trabajadores sanitarios para protegerse del virus COVID 19 que afecta al país.