La “Academia” asedió al “Millonario” durante casi todo el partido, pero Franco Armani se convirtió en figura. Rafael Santos Borré y Exequiel Palacios, los autores del 2-0 del “Millonario”.


Racing Club tuvo las mejores chances, se hizo cargo del peso del partido durante casi todo el desarrollo. Pero River Plate fue contundencia pura. Y en el marco de la 22° fecha de la Superliga Argentina de Fútbol, el Millonario se impuso 2-0, con tantos de Rafael Santos Borré y Exequiel Palacios, ambos en la segunda parte.

 

Así, en el estadio Presidente Perón, con el arbitraje de Patricio Loustau, River logró su cuarto triunfo consecutivo e ingresa en zona de clasificación a la Copa Sudamericana.

 

La Academia disputó el primer tiempo a imagen y semejanza de la identidad que intenta impulsar Eduardo Coudet: presión máxima y extendida, dinámica en el momento de tomar la pelota y atacar, juego por las bandas para terminar por el centro.

 

Tuvo las mejores chances el local. Un par de pelotas cruzadas, un remate de Lisandro López; un enganche y un derechazo de Lautaro Martínez, una entrada de Zaracho, mantuvieron atento a Franco Armani.

 

River, ante el hostigamiento, intentó no perder la paciencia cuando se hizo del balón, descansó en Quintero. El colombiano digujó, con un tiro que se fue alto, la acción más peligrosa de su equipo.

 

La segunda parte se inició con un panorama similar. Racing, con su vértigo, sostuvo la iniciativa. Armani debió volver al rescate para atorar un mano a mano con Lautaro Martínez, que intentó gambetearlo y definió ancho. Nery Cardozo remató de aire afuera desde una interesante posición. Y el portero volvió a reaccionar ante Zaracho.

 

El Millonario de Marcelo Gallardo pujó por sacarle provecho a las ofensivas cada vez que logró superar el asedio del dueño de casa. Las ocasiones no fueron muchas, pero cuando lo consiguió, le sacó una foto a las falencias defensivas de Racing. La mejor opción: un cabezazo de Pratto que sacó Musso.

 

 

Y ese botón de muestra de las debilidades en la retaguardia del conjunto de Coudet, sumado a la falta de efectividad de la Academia, le abrieron una puerta a River. Y entró: falló Musso en la salida, Gonzalo Martínez habilitó a Rafael Santos Borré y el colombiano facturó: 1-0.

 

Con más desesperación que la movilidad de la mayor parte del partido, Racing siguió buscando. Mientras Maidana frenó el empate del dueño de casa, River volvió a sacarle provecho a su contundencia. Gonzalo Martínez volvió a hacer gala de su capacidad para el pase filtrado, Exequiel Palacios, de buen ingreso, pisó el área y definió cruzado, para cerrar un triunfo vital para el Millonario de cara a su aspiración copera. La contundencia y los guantes de Armani, los factores que propiciaron su festejo.

 
El partido resultaba especial para Marcelo Gallardo, porque nunca había podido vencer a Racing como entrenador: de los tres duelos que registraba, había perdido dos y empatado el restante. Pues bien, en Avellaneda volvió a derrumbar otro muro.