Además, reprochó al juez Casanello por haber desviado la causa hacia Fariña y Elaskar. Quiere que se concentre en la fuga de 55 millones de euros del empresario.

La sala II de la Cámara Federal porteña le ordenó ayer al juez Sebastián Casanello que centralice su investigación de lavado de dinero sobre el empresario kirchnerista Lázaro Báez, tras llamarle la atención porque que impulsa una causa “desarticulada”.

Además, el tribunal de alzada dijo que “resulta inapropiado el fraccionamiento” del expediente en hechos menores protagonizados por el ex dueño de SGI “La Rosadita” Federico Elaskar y el ex esposo de la modelo Karina Jelinek, Leonardo Fariña.

En una resolución difundida ayer, esa sala integrada por Martín Irurzun, Horacio Cattani y Eduardo Farah consideró que es “ineludible” avanzar en la causa hacia “las operaciones que involucran una suma importantísima de divisas”, como por ejemplo la salida del país de 55 millones de euros vía Uruguay a Suiza. Para los camaristas la táctica de investigar por separado, por ejemplo, la compra en cinco millones de dólares de un campo en Mendoza que hizo Leonardo Fariña en el 2010 por orden de Báez o quién financió el fastuoso casamiento de Fariña con Jelinek en el Tattersall de Palermo se desvía del objetivo central.Báez ya está en la mira de los jueces Claudio Bonadio por Hotesur, de Julián Ercolini por ser parte de una supuesta asociación ilícita que cartelizó la obra pública en Santa Cruz y de Javier López Biscayart por evadir impuestos a través de Valle Mitre, la empresa que administraba hasta el año pasado los hoteles de los Kirchner.

Con todas las letras, los camaristas señalaron a su subordinado que se centralice en las sumas de dinero “que habrían sido ilícitamente remitidas al exterior y posteriormente reintroducidas mediante bonos finalmente vendidos en el país”, en referencia a los 55 millones de euros de los que habló Elaskar en el programa de TV de Jorge Lanata en abril del 2013.