Antes de mostrarse junto al presidente Macri, el gobernador salteño desestimó una candidatura de la ex mandataria.

Minutos antes de mostrarse una vez más junto al presidente Mauricio Macri, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, criticó al Gobierno por alentar sobreexpectativas respecto del repunte de la economía, pero volvió a dar su apoyo contundente al proceso de apertura de la economía. Además, consideró que la etapa de Cristina Kirchner y Daniel Scioli como líderes del PJ está terminada, dijo que el peronismo no puede ser sólo “una reivindicación de una gesta del pasado” y acusó al oficialismo de incentivar la polarización para sacar rédito político, demorando la llegada de las inversiones.

 
En diálogo con periodistas de medios nacionales presentes en salta para la inauguración del Museo Güemes, Urtubey sostuvo que tiene “una buena relación” con Macri, con quien mantiene diálogo a menudo. Y en momentos en que muchos de sus compañeros del peronismo son acusados de “desestabilizadores”, el gobernador salteño se desmarcó con un apoyo rotundo: “Debemos de salir del milagro como lógica de resolución de los problemas. En la Argentina nosotros nunca bancamos un proceso. Y acá hay que bancar un proceso”. “Yo primero soy argentino, y eso nos lo enseñó Perón: para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. (…) Yo no tengo absolutamente ningún temor en poder plantearle a la sociedad que nosotros podemos hacer la cosas mejor que lo que las hace este gobierno. Me parece que es demasiado mediocre apostar al fracaso de un gobierno para decir yo no voy a fracasar. No, este gobierno anduvo bien: yo voy a andar mucho mejor. Es más: gran parte de las cosas que se están haciendo se están haciendo por la ayuda que estamos dando desde otros sectores que no somos del gobierno”, añadió.

 
Sin embargo, no todos fueron elogios para el macrismo: Urtubey acusó al Gobierno de no dar “certidumbre” para el ingreso de inversiones. En particular, respecto del sector energético, afirmó que “el tema no es garantizar rentabilidad hoy, sino garantizar un horizonte de previsibilidad que el que quiera invertir en un sector sepa cuánto va a costar una tarifa este año, dentro de dos años y dentro de seis, más allá de si el aumento se hace este mes o el mes que viene”. En ese punto, señaló que “la excesiva politización de las diferencias domésticas argentinas también está ralentizando el ingreso de inversiones al país. Eso que es muy funcional en términos de política, el River-Boca, pero en materia de atracción de inversiones también te ameseta el camino porque la gente dice ‘flaco, quiero otro clima'”.

 

También acusó al macrismo de alentar “sobreexpectativas” que “al final del camino eso termina siendo una especie de boomerang”. “El famoso tema del crecimiento, el despegue de la Argentina, como si fuera un milagro que en cuatro meses, seis meses, el segundo semestre… La verdad es que eso contradictorio con lo que plantea el propio presidente de sentar bases estructurales para una Argentina seria a mediano plazo. Creo que la ansiedad de conseguir resultados a corto plazo termina jugando una mala pasada”, analizó.

 

Macri llegó a Salta por la tarde para la inauguración del Museo Güemes, que fue realizado con el aporte del Banco Interamericano de Desarrollo
Macri llegó a Salta por la tarde para la inauguración del Museo Güemes, que fue realizado con el aporte del Banco Interamericano de Desarrollo
Por último, sostuvo que al Gobierno le falta previsibilidad “a mediano y largo plazo”, y apuntó en ese sentido a las idas y vueltas respecto de las tarifas domiciliarias: “No hacía falta poner a la clase media argentina en una situación de zozobra, de que sube, no sube, recursos judiciales… Las cosas se pueden hacer mejor, con audiencias públicas y procesos a largo plazo”.

 

Consultado sobre la interna del peronismo bonaerense, descartó la posibilidad de que Sergio Massa vuelva a jugar dentro del partido, consideró que Florencio Randazzo “es un dirigente valioso” pero debe mostrar si tiene “vocación y voluntad”, y fue lapidario con Cristina Kirchner y Daniel Scioli. Sobre la ex mandataria, dijo que “es la candidata menos competitiva” y que “apelar a la vuelta de alguien que ya fue presidente ocho años es muy fuerte” cuando “la gente nos está pidiendo ir para adelante”. “La gente no vuelve atrás. Por más bueno que haya sido, el pasado es el pasado, y hay que ir al futuro. Y no es un juicio de valor, es esencialmente una posición frente a la vida que tiene la sociedad. ‘El luche y vuelve’ era con Perón, ya está”, sentenció. Sobre Scioli, recordó que lo acompañó en su candidatura presidencial, pero advirtió: “La gente nos dijo que no: me parece que ya está”.

 

Urtubey sobre el manejo del aumento de tarifas por parte del Gobierno: ‘No hacía falta poner a la clase media argentina en una situación de zozobra’
No fue esa la única advertencia que hizo sobre la interna bonaerense: “Los peronistas tenemos una autoestima muy elevada. El parámetro de la política no somos nosotros. La elección no es Cristina o no Cristina, sino cómo nos paramos frente al gobierno de Macri. El presidente es Macri. Si nosotros seguimos planteando nuestra lógica en cómo nos posicionamos adentro, entre nosotros mismos, en alguna medida hay una parte enorme de la realidad que no estamos mirando: dónde está parada la gente”, afirmó y añadió que “se está dejando de lado que el que va a resolver es la sociedad”.

 

Más allá de la interna, Urtubey desestimó la lectura “nacional” de la elección bonaerense: “Es atractivo para verlo como un hecho nacional, pero a mí me parece que las variables de la elección de la provincia de Buenos Aires van a ser mucho más provinciales que lo que la gente piensa”.

 

El gobernador salteño analizó también las perspectivas a nivel nacional para octubre: “Nada hace pensar en que haya un dramático cambio de escenario en la composición de fuerzas del Congreso. Nada hace pensar eso. Cualquiera sea el resultado electoral, van a ser una cuántos legisladores más, o unos cuántos legisladores menos. Pero no hay cambios de mayorías o minorías, me da la sensación”.

 

Por último, consultado sobre con quiénes piensa alinearse en una posible futura candidatura presidencial, estimó que dentro del peronismo existe “un espacio de renovación política” que, según sus cálculos, es “enorme”, pero que “habrá que ver si eso se ve electoralmente en esta elección, o todavía no está tan maduro”. Más allá de las internas, Urtubey afirmó que espera ganar, pero con “una alternativa de poder a este Gobierno razonable, que entienda una lógica republicana de calidad institucional”. “Me parece que ese es el verdadero upgrade que espera la Argentina”, añadió y concluyó: “en ese marco me parece que una buena elección de nuestro sector, con ese perfil, marcaría claramente una Argentina que va para adelante independientemente de la coyuntura electoral”.