Tanto la administración de Mauricio Macri como la de Theresa May creen que el viaje de hoy será un ejemplo del acercamiento que buscan ambas partes; pesca, hidrocarburos y vuelos, entre las cuestiones en carpeta.


Más allá del gesto emotivo que implicará este lunes la visita histórica a las Islas Malvinas de los familiares de 90 soldados argentinos caídos en la guerra que fueron identificados por la Cruz Roja, este viaje significará un paso más de Gran Bretaña y la Argentina por retomar el diálogo perdido y restablecer la confianza entre los isleños y los argentinos.

 

Tanto la diplomacia de Buenos Aires como los funcionarios de Londres trabajaron sigilosamente en los últimos años por lograr este objetivo humanitario supremo que es la posibilidad de que las familias de los soldados enterrados en 1982 como NN puedan encontrar una identificación y ser homenajeados por sus seres queridos. En ello trabajaron tanto la gestión de Cristina Kirchner como la de Mauricio Macri.

 

Pero la piedra angular que se fijará hoy en el cementerio de Darwin va más allá de este hecho puntual y apuntará a establecer nuevos hitos en el vínculo de la Argentina y el Reino Unido en torno al espinoso tema de Malvinas bajo el paraguas del debate de la soberanía.

 

“Este viaje de los familiares de los soldados identificados es de una sensibilidad humanitaria enorme. Solo fue posible porque hubo un diálogo con Gran Bretaña y demuestra que en el diálogo hay frutos mientras que en el conflicto hay pérdidas”, reflexionó ante Infobae Jorge Faurie, que anoche se despidió de los familiares que viajaban a Malvinas. El canciller se diferenció así del estilo beligerante y confrontativo que supo usar Cristina Kirchner con los isleños.

 

El secretario de Asuntos Estratégicos de la Casa Rosada Fulvio Pompeo destacó sin vueltas ante este medio: “Malvinas es una clara política de Estado de este gobierno. El compromiso que llevamos con los familiares y los veteranos lo demuestra”, dijo.

 

Todas fueron muestras de que el tema Malvinas es y seguirá siendo eje central del gobierno de Mauricio Macri.

 

La intención de Londres y Buenos Aires es continuar en esta senda del diálogo y de los frutos percibidos de ese acercamiento.

 

El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, quien hoy viajará a Malvinas con las familias de los soldados identificados, reconoció ante Infobae que “sin dudas la identificación de los soldados NN y el viaje de las familias para rendir homenaje es un paso adelante en la relación con Gran Bretaña”.

 

¿Cuáles podrían ser entonces los próximos pasos en esta política de Estado que se fijó el gobierno argentino hacia las Malvinas?

En la “hoja de ruta” que trazó Macri con Londres a partir del texto sellado en 2016 se establecían algunos objetivos por cumplir para el futuro inmediato: la identificación de los soldados NN que ya se hizo, la cooperación conjunta en materia de pesca e hidrocarburos y la reinstalación de los vuelos de las islas al continente.

 

“Se acordó adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos. Ambas partes enfatizaron los beneficios de la cooperación y de un compromiso positivo de todos los involucrados”, decía el comunicado conjunto firmado por Londres y Buenos Aires en el 2016.

 

La identificación de los soldados es apenas un escalón en este largo camino hacia el restablecimiento del diálogo y la cooperación conjunta entre Gran Bretaña y la Argentina por la causa Malvinas. Los estudios de factibilidad comercial por la reinstalación de un vuelo Buenos Aires-Mount Pleasant están bastante avanzados. Y en materia de colaboración en defensa de la pesca también hubo avances muy reservados.

 

Hay muchos más avances diplomáticos en estos y otros campos de los que realmente se conocen públicamente.

 

Fuentes diplomáticas de Londres y Buenos Aires admitieron a Infobae que se trabaja fuertemente sobre la cooperación en defensa para la protección de la pesca en el Atlántico Sur y que hay diálogo avanzado sobre eventuales operaciones conjuntas por la eventual exploración de hidrocarburo.

 

La soberanía, en este caso, quedará bajo un paraguas. Lo importante ahora será restablecer el diálogo y la confianza que se perdieron en los últimos 12 años bajo un discurso beligerante de los Kirchner hacia los isleños. Avanzar en otras áreas descuidadas del vínculo con Gran Bretaña que incluyan el tema Malvinas.

 

Sin dudas, el punto más complejo de abordar por parte de la gestión de Macri quizá sea el de las sanciones económicas a empresas que colaboren directa o indirectamente en las Islas Malvinas. Esta fue una ley que estableció el kirchnerismo. Para los isleños este es un eje central porque complica su economía y para la Argentina un problema de difícil resolución ya que atraviesa profundamente al discurso nacionalista impregnado en muchos sectores políticos del país.

 

Este punto caliente da agenda y de esa “hoja de ruta” trazada por Londres y Buenos Aires encuentra reclamos en los isleños que exigen la pronta derogación de esa norma que le impide a muchas empresas invertir en la economía malvinense.

 

Desde Malvinas, el ex legislador Mike Summers y actual referente internacional de los kelpers destacó ante Infobae que “la visita de las familias es una parte importante de todo el proceso humanitario, que incluye la identificación de los restos siempre que sea posible y la oferta a las familias de llevarlos más cerca de su hogar si así lo desean”.

 

Summers añadió que se debería alentar a las familias a usar el vuelo existente de una semana para que las familias de los soldados puedan tener “el tiempo adecuado para llorar y buscar el cierre de una historia libre de los funcionarios argentinos y la exageración de los medios”. Un gesto inusual de parte de un isleño que mantuvo un discurso muy duro contra la Argentina durante la era del kirchnerismo.

 

Las relaciones bilaterales de Londres y Buenos Aires avanzaron profundamente en los últimos años. Tanto la administración de Macri como la de Theresa May esperan que el próximo desafío sea mostrar nuevos hitos en este sinuoso camino y exponer que el diálogo puede acarrear mejores resultados que la política de la confrontación.