El futbolista debió viajar a Córdoba para terminar de resolver los obstáculos que retrasan su llegada definitiva al “Millonario”.

La llegada del refuerzo tan anhelado por Marcelo Gallardo tarda en concretarse. En River se viven horas de incertidumbre debido a la situación de Matías Suárez, que aún no está en condiciones de sellar su salida definitiva de Belgrano de Córdoba y de firmar su contrato con la entidad de Núñez.

 

Luego de realizarse la revisión médica el jueves por la mañana, se esperaba que el jugador rubricara el vínculo con “El Millonario” en horas de la tarde, pero eso no ocurrió. Suárez estuvo hasta la noche en el estadio Monumental y las versiones más fuertes indicaban que la demora en el cierre de su incorporación se debía a la detección de una vieja lesión en una de sus rodillas.

 

Sin embargo, la traba más fuerte al arribo del delantero a River pasa por una cuestión económica y burocrática. Belgrano de Córdoba mantiene dos deudas: una con el Anderlecht de Bélgica (club en el que el jugador estuvo entre 2008 y 2016) y otra con el futbolista.

 

El jugador y su representante, Cristian Colazo, viajaron este viernes a la provincia de Córdoba. El objetivo es poder resolver estos escollos lo antes posible para liberar al jugador y permitir que cierre el trato con su nuevo club.

 

En cuanto a la deuda con el Anderlecht, se trata de un viejo reclamo que interpuso el club belga ante el TAS cuando Suárez regresó a Belgrano en 2016. El atacante argumentó que volvía a la Argentina por miedo a los atentados de ISIS en Europa.

 

El Tribunal estableció que el club argentino debía pagar 600 mil dólares de multa. “El Pirata” apeló, pero en las próximas horas se confirmará que perdió y que la sanción será aún peor: deberá abonar 1,3 millones de dólares, que seguramente se debitarán del monto a percibir de parte de River.

 

En ese marco está también el costo político que implica la salida de Suárez para la dirigencia de Belgrano. Dejar ir a la principal figura cuando el equipo pelea por el descenso es un factor que genera enojo entre los hinchas y que los directivos no pueden soslayar.

 

Los tiempos y la distancia juegan en contra de que Suárez pueda firmar hoy su contrato con River. Aun cuando resuelva sus temas pendientes con Belgrano, debe regresar a Buenos Aires para reunirse con los dirigentes del “Millonario”. El sábado se escribirá un nuevo capítulo de esta novela y, después de tantas idas y vueltas, en Núñez esperan poder tener un final feliz.