La disputa amenaza con fracturar al PJ de La Rioja. Se fue del gobierno el histórico ministro de Hacienda Ricardo Guerra. (Fuente: Clarín)

Explotó la pelea por la sucesión en La Rioja y sus esquirlas provocaron un divorcio inesperado: el del ex gobernador Luis Beder Herrera de su sucesor y actual mandatario Sergio Casas. La primera víctima de la pelea fue el alejamiento del Ministerio de Hacienda Ricardo Guerra, un contador que ocupaba el puesto desde hace alrededor de una década y que es del riñón de Beder Herrera.

 

La disputa amenaza con partir al PJprovincial, lo que favorecería en las elecciones de 2019 al radical Julio Martínez. Desde 1983 la provincia siempre estuvo administrada por el peronismo.

 

Aunque dejó de ser gobernador de La Rioja en 2015 -tras dos mandatos consecutivos-, el peronista Beder Herrera continuó siendo el hombre fuerte de la provincia. Casas fue su vicegobernador en el periodo 2011-2015. En las reuniones era común ver el comportamiento de ambos: el que hablaba era el ex gobernador y el actual prefería escuchar.

 

Casas se formó bajo el ala de Beder Herrera, como casi toda la dirigencia actual justicialista riojana.

 

Casas, por haber sido vicegobernador de La Rioja, no puede volver a presentarse en 2019 ya que la Constitución provincial fija como límite dos mandatos consecutivos.

 

Tras este parate, Beder Herrera sí estaría en condiciones legales. Pero no se presentaría. En privado, el ex gobernador argumenta que se comprometió con su familia a que no buscará un cuarto mandato -fue gobernador interino en los 90- porque “significaría dejar mi vida” y que además entiende que se debe producir una renovación en el peronismo local. Se dice también que mide bajo en las encuestas.

 

Las diferencias entre ambos empezaron a hacerse evidentes en el último tiempo sobre todo por los posicionamientos con la Casa Rosada. Mientras Casas empezó a endurecerse, Beder Herrara se muestra más conciliador.

 

La semana pasada, de hecho, el actual gobernador no se vio con Mauricio Macri durante la gira que el Presidente hizo por el norte del país. Sí estuvieron con Macri el santiagueño Gerardo Zamora, el salteño Rodolfo Urtubey, el tucumano Juan Manzur y la catamarqueña Lucía Corpacci.

 

Según las versiones, Casas pretende que su sucesor el año que viene sea el actual diputado provincial Ricardo Quintela.

 

Del lado del ex gobernador aseguran que no tienen un favorito, aunque mencionan a varios posibles, como el ex ministro Ricardo Guerra, la intendenta de Chilecito Silvia Gaitán (en su perfil de Twitter se define como “profundamente católica y bederista”) y el ministro Alejandro Moriconi.

 

“Yo soy amigo de todos. Quiero una renovación. Que el candidato salga de la interna, no puedo estar mal con nadie porque son todos amigos míos. Quiero una interna y presentar changos nuevos”, repite en privado Beder Herrera.

 

Se dice que Casas, además, mantiene relaciones tirantes con su vicegobernador Néstor “Titi” Bosetti y con Marcelo Del Moral, jefe de la bancada justicialista en la Legislatura de la Rioja.

 

Sobre un total de 35 diputados, 27 son justicialistas. Y unos 20/21 de éstos están alineados con Beder Herrera. De agudizarse la pelea, Casas podría tener problemas para sacar una ley. A nivel nacional, ningún legislador le responden (el senador peronista es Carlos Menem y los diputados son el propio Beder y Danilo Flores).

 

En la carrera por la gobernación y ante una eventual fractura en el peronismo riojano, el escenario asoma favorable para Julio Martínez, actual senador radical y ex ministro de Defensa de Macri. Martínez viene de una victoria electoral el año pasado y enfrentando a un peronismo unificado: le ganó a Carlos Menem en la elección para senadores.