Asimismo, 2019 cerrará con una inflación de 55% y una caída de 2,5% en el Producto Interno Bruto (PIB).

La inflación de agosto se verá afectada por la devaluación del 12 tras las PASO, que llevó al dólar a casi 60 pesos, y de acuerdo al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) será del 4,3%, la cifra más alta del año.

 

Vale destacar que el REM fue elaborado gracias al análisis de 23 consultoras y centros de investigación locales, 11 entidades financieras locales y 5 analistas extranjeros. Para septiembre, proyectaron una tasa de inflación más elevada que la de agosto, 5,8%. La suba de precios disminuirá en octubre, cuando se ubicaría en 4,3% siempre y cuando el dólar no tenga ningún sobresalto.

 

Desde Elypsis indicaron que «la inflación de agosto, que promediará el 4,2%, fue muy alta si tenemos en cuenta que casi todo ese aumento se concentró en la segunda quincena del mes y especialmente en alimentos y bebidas». Mismo dato comparte Consumidores Libres, que proyecta una suba de precios en el octavo mes entre el 4,8% y 6% y aseguró que «como tenemos las tarifas de los servicios públicos dolarizadas, cada vez que se mueve la paridad cambiaría también se mueven los precios».

 

En esa línea, CEPA señaló que «tomando en cuenta la devaluación que ocurrió post elecciones PASO y la dolarización de la economía, es esperable una tasa de inflación que quiebre la tendencia decreciente que se manifestaba hasta julio».

 

El propio Gobierno espera una inflación elevada, algo que admitió el titular del BCRA, Guido Sandleris que indicó que «hasta las PASO la inflación acumulaba cuatro meses consecutivos de caída. En julio había sido 2,2% y los datos adelantados de los primeros diez días de agosto permitían proyectar 1,8% de inflación». Pero el economista dijo que «esto no sucederá» porque «la volatilidad financiera de las últimas semanas generará un aumento de la inflación en agosto y septiembre. Sabemos que ello implica más pobreza».