Íntimo y sincero, el actor y productor dijo que “era muy joven” cuando se casó con la madre de su hijo mayor.

El 2017 encontró a Adrián Suar en uno de sus mejores momentos profesionales. En teatro, protagonizó la obra Un rato con él junto a Julio Chávez, con la que ganaron el Premio ACE a Comedia del año; en cine derrotó a tanques de Hollywood con El fútbol o yo; y en televisión produjo la ficción más vista, Las estrellas.

 

Y en el aspecto personal, se encuentra solo. Así lo confirmó en una entrevista profunda que brindó a la revista Viva, en donde se refirió a las dos mujeres que más lo marcaron: Araceli González, con quien tuvo a Tomás, y a Griselda Siciliani, madre de su pequeña Margarita.

 

“La relación con Araceli fue clave en mi vida. Se incorporó para ayudarme a entender cómo era el camino de los vínculos en pareja, con lo bueno y con lo malo. Seguramente no fui mi mejor versión con ella, fui una versión de un momento de mi vida. Esta relación me ayudó mucho a saber qué era lo que yo no quería y qué era lo que tenía que mejorar”, contó Suar.

 

Al ser consultado, dijo que en su relación con Siciliani era un hombre distinto. “Era otro, pero lo lúdico y el cariño no se perdió nunca”, afirmó. “Con Araceli era muy joven… Los errores que cometí, los cometí más con la primera que con la segunda. Pero también reconozco que fue un amor muy fuerte el de Araceli. Muy fuerte, me acuerdo que fue un amor tremendo”, dijo.

 

Sobre el vínculo que quedó con la madre de Margarita, dijo que existe una buena relación, pero que “es difícil hablar de amistad”. En ese sentido, explicó: “No me sale ser cool con esas cosas. Fue un amor importante, entonces merece un tiempo importante en todo”.

 

Si bien aseguró que está “solo” y “tratando de ver este modelo de lo nuevo y ser fiel a lo que creo que me tiene que representar un nuevo amor”, no va a ir en busca de una nueva relación, sino que prefiere “que aparezca”.

 

“Creo que soy un hombre que necesita estar en pareja. No imperiosamente, pero no me imagino la vida solo. Necesito compañía. Después vienen muchos asteriscos: viviendo, no viviendo juntos… Me parece que no viviendo juntos. Depende del momento, porque podría cambiar. Depende de cómo termine por entrar en mi cabeza esa persona. Hoy me gustaría tener un vínculo más dividido con alguien, no viviendo en el mismo lugar”, concluyó.

 

La semana pasada, Toto, que debutó este año en televisión con Fanny, la fan, en Telefe, contó por qué evita trabajar en Pol-Ka junto a su padre: “Uno va explorando distintas formas, yendo independientemente con lo que quiere hacer. Y yo estoy arrancando. No lo veo como un prejuicio, simplemente siento que todavía no es el momento”.